Curiosidades.

¡Abandonó su casa en 1939 y cuando abrieron la puerta, tremenda sorpresa!

En el año 1939, un piso de París fue cerrado con llave y abandonado. Muchos años después se abrió la puerta y el hallazgo dejó a todos los presentes con las bocas abiertas de la sorpresa. Es suficiente una primera vista para darse cuenta de que no es un piso común como todos los demás. Permaneció desolado durante muchos años y fue más de medio siglo después que se volvió a recordar de él.


Abandonar su casa debía haber roto el corazón de la Madame de Florian de 23 años. Era el comienzo de la Segunda Guerra Mundial y lo más probable es que recibió noticias de parte de alguien prójimo que los Alemanes tomaron dirección a París.


Para sobrevivir, recogió con prisa los bienes más indispensables y tomó rumbo hacia la zona libre de Francia, que se encontraba más al sur y se extendía desde las cercanías de Vichy hasta Marsella y la frontera con España.

Y aunque nunca más esta señora volvió a ver su piso en su vida, siguió pagando el alquiler durante toda su vida. Murió a la edad de 91 años en el año 2001.
Fue después de la muerte de Madame de Florian que las primeras personas empezaron a interesarse por la vivienda. Contrataron al subastador Olivier Choppin-Janvry para inventariar los muebles del piso. Teniendo en cuento todos los años que pasaron desde la última vez que alguien habitó allí, Olivier y su equipo tuvieron que sufrir un ligero choque cognitivo cuando se abrió el último cerrojo y la puerta les permitió ver lo oculto durante décadas.
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El control de la mente sobre el cuerpo: 10 impresionantes ejemplos
Mente, cuerpo y mate ria guardan una relación más estrecha de la que se nos ha hecho creer por siglos en Occidente, un vínculo íntimo, simbiótico, que en ocasiones genera fenómenos que creeríamos increíbles. En Occidente es usual que consideremos a la mente separada del resto del cuerpo, esa cárcel que la mantiene atada al cieno del mundo, impidiéndole la libertad que supuestamente tiene destinada, pero lejos de esa carcasa de carne finita.

Dicha disociación se ha sostenido y reproducido por siglos, en diversos ámbitos del pensamiento que influyen marcadamente en eso que consideramos “nuestras” propias ideas, teniendo como resultado, entre muchos otros, que usualmente consideremos que mente y materia no guardan ningún tipo de relación entre sí, que entre ellas la mutualidad o la reciprocidad son imposibles y que ambas van por caminos separados, cada una con sus propios procesos y maneras.

Esto, sin embargo, no es cierto. Según enseñan otros modelos de pensamiento (y demuestran los ejemplos que compartiremos a continuación), el vínculo entre ambas es más estrecho de lo que creemos, una simbiosis que nos parece misteriosa o increíble solo porque estamos habituados a considerarla en esos términos.

10. Secado de mantas

En este experimento, un grupo de monjes tibetanos permitieron que físicos de la universidad de Harvard monitorearan su actividad corporal al tiempo que practicaban una técnica de yoga de meditación conocida como “g Tum-mo”. Los monjes fueron cubiertos con mantas humedecidas en agua fría (9.4 °C) y llevados a una habitación con una temperatura de 4.5 °C. El objetivo era mostrar hasta qué punto la concentración de los monjes iría por encima de las condiciones exteriores, las cuales llevarían a otras personas a un estado cercano a la hipotermia (con la evidente inconformidad que esto supone). Pero no en los monjes, quienes fueron capaces de elevar su temperatura corporal al grado de que en una hora las telas que llevaban encima estaban secas.

9. Trastorno de personalidad múltiple

El Trastorno de personalidad múltiple, también conocido como Trastorno de identidad disociativo, es un desequilibrio psicológico por el cual una persona desarrolla conductas que se creerían de identidades distintas, un mosaico de comportamientos que hacen creer que un mismo individuo existen varios que se intercambian y se turnan para mostrarse ante el mundo.

En uno de los estudios que se han hecho al respecto, investigadores y médicos del Rush-Presbyterian-St. Luke’s Medical Center de Chicago notaron que un mismo medicamento genera distintas reacciones dependiendo de la “personalidad” del paciente que lo tome. Si, por ejemplo, el paciente se encuentra en su personalidad de niño, un tranquilizante lo relaja y lo adormece, pero si está en su personalidad de adulto, la misma droga lo hace sentir ansioso y confundido.

8. Efecto placebo

El efecto placebo es probablemente uno de los ejemplos más populares de la relación existente entre el cuerpo y la mente. Numerosos estudios y aun la experiencia cotidiana han comprobado su realidad: una persona toma una sustancia que cree que la curará y, en efecto, se cura, aunque la sustancia en sí fuera incapaz de generar tal efecto, solo que a veces el pensamiento sí tiene dicha capacidad.

7. Efecto nocebo

En oposición a lo anterior existe un fenómeno conocido como “efecto nocebo”. Si el placebo nos cura solo por pensar que nos curará, el “nocebo” nos enferma por la misma razón. Alguien piensa (o se le hace pensar) que ha ingerido un veneno y de pronto siente el impulso irrefrenable de vomitar. O, en un caso un tanto más extremo publicado en New Scientist, un hombre que acudió a un cementerio para encontrarse con un doctor y recibir de este el diagnóstico (o la sentencia) de que moriría pronto; el sujeto, de nombre Vance, enfermó súbitamente, y aunque acudió a varios hospitales y clínicas, nadie pudo curarlo ni siquiera identificar su mal. Curiosamente uno de los médicos que lo trató, al conocer la historia del cementerio, convención al hombre de que aquel con el que se había entrevistado introdujo una lagartija en su cuerpo que lo estaba consumiendo desde dentro; el médico incluso realizó un montaje inyéctandole una sustancia y fingiendo que extraía un reptil del cuerpo de Vance. Al ser partícipe de esta falsificación, el hombre despertó al día siguiente hambriento y prácticamente sano.



6. Sueños que hieren

Que los sueños se convierten en realidad es una frase que puede tener un sentido diametralmente alejado al del cliché sentimental. Como con Durga Jatav, un hombre de la India estudiado por el pisquiatra Ian Stevenson. ¿El motivo de su interés? Jatav desarrolló heridas en sus piernas luego de haber tenido un sueño en el que se le hacía prisionero y sus captores mutilaban sus extremidades antes de darse cuenta de que no eran el hombre al que buscaban. Jatav tuvo esta pesadilla una noche de fiebre provocada por la malaria que había contraído poco ante, y durante el sueño la temperatura de su cuerpo bajó tanto que su familia lo creyó difunto. Al despertar sus rodillas mostraban una fisuras profundas que, sin embargo, no se remitían a un daño debajo de la piel (según lo confirmaron las radiografías tomadas). Casi 30 años después, cuando Jatav se encontró con Stevenson, las cicatrices todavía eran visibles, solo que el psiquiatra lo único que pudo hacer fue creer en la historia del hombre, pero no explicarla.

5. Yoguis al borde la muerte

Es célebre la capacidad de ciertos yoguis para manipular sus procesos corporales. La maestría que han alcanzado en la meditación es tal, que con cierta facilidad se someten a condiciones que una persona “normal” no soportaría: días de ayuno y a la intemperie, aislados en una cueva subterránea sin otra compañía más que su propia mente, y más.

Para comprobar estas historias, en 1936 la cardióloga francesa Therese Brosse viajó a India llevando consigo instrumentos de medición y diagnóstico, entre ellos una máquina de electrocardiogramas con la que observó que, en efecto, un yogui es capaz de ralentizar tanto su ritmo cardiaco, que la máquina era incapaz de detectarlo. Un par de décadas después, en los 50, otros investigadores repitieron las pruebas y descubrieron la habilidad de los yoguis para hacer que tanto sus procesos respiratorios como cardiacos sean tan lento que su metabolismo gasta cantidades de energía verdaderamente mínimas, lo cual explica sus muchos días de supervivencia sin comer ni beber nada.




4. Visualización

En años recientes el descubrimiento de las “neuronas espejo” reveló que visualizar una tarea es casi tan importante como ejecutarla. Para el pianista o el deportista, por ejemplo, imaginar que cumple un reto es el primer paso para cumplirlo realmente.

En este sentido destaca el caso del coronel de la Fuerza Aérea estadounidense George Hall, quien estuvo preso en el norte de Vietnam por casi siete años, en una celda oscura y pequeña donde su único entretenimiento era imaginar que se encontraba en un campo de golf, pegándole a la pelota, sorteando las trampas de arenas e incluso visualizando la calidad del aire (su velocidad, su fuerza) y la manera en que la pequeña esfera caía en el orificio. Cuando fue liberado una de las primeras cosas que quiso hacer fue ir a un campo de golf y jugar “de verdad”. Recibió entonces una invitación para el Abierto de Nueva Órleans, en donde, para sorpresa de muchos, tuvo una participación destacada, como si esos siete años en prisión nunca hubieran transcurrido. Un ejemplo de muchos que se podrían citar de “memoria muscular”.

3. Bloqueo al dolor

El dolor es probablemente uno delos fenómenos más enigmáticos que podemos experimentar, en el que psicología y fisiología se combinan para hacernos experimentar una realidad que linda con lo intransmisible.

¿En el dolor la mente puede dominar a la materia? Así parece mostrarlo el caso de Jack Schwarz, un judío holandés, escritor de profesión, que en la temporada que pasó en un campo de concentración nazi aprendió a rezar y meditar para no sentir el dolor que le provocaban las golpizas recibidas, los ayunos forzados y, en general, las torturas habituales del lugar. Tales prácticas funcionaron y aunque Schwarz tuvo la fortuna de ser liberado, no dejó de mantenerlas. Con el tiempo fue capaz de que alguien más le insertara una aguja en el brazo sin que él manifestara alguna señal de dolor. Investigadores dela Fundación Menninger confirmaron con electroencefalogramas que su actividad cerebral en estas situaciones era distinta a la de las personas comunes.

2. Pensamiento positivo y meditación

Aunque el llamado pensamiento positivo y la meditación se han convertido en mercancía del new age y de la literatura de superación personal, existen investigaciones que han estudiado su efecto sobre procesos corporales específicos. En 1989, por ejemplo, el doctor David Spiegel, dela Universidad de Stanford, realizó un experimento con dos grupos de mujeres con cáncer de mamá, ambos con el mismo tratamiento médico pero uno ellos, adicionalmente, con sesiones periódicas donde sus integrantes podían compartir con sus compañeras lo que sentían respecto a la enfermedad, pláticas que se guiaban para concluir positivamente. Al final, Spiegel encontró que las asistentes a este grupo de apoyo vivieron en promedio el doble de tiempo en comparación con quienes no lo frecuentaron.

1. Para perder peso hay que pensar que se está perdiendo peso

Según parece, sentirse animado a perder peso es una de las causas que, efectivamente, ayuda a conseguir tal propósito. Ellen Langer, psicóloga de Harvard, realizó un experimento con trabajadoras de un hotel cuya actividad física cotidiana era, a su parecer, más que suficiente para mantenerlas en forma y en su peso ideal, lo cual, sin embargo, no sucedía, pues la mayoría de ellas tenía sobrepeso. Al preguntarles, Langer encontró que casi 7 de cada 10 sentía que no realizaba ningún tipo de ejercicio. La psicóloga tomó entonces a la mitad de ellas y les hizo ver entonces que su trabajo sí implicaba esfuerzo físico, suficiente para hacerles perder algunos kilos. La otra mitad de las trabajadoras no recibió esta información. Un mes después, Langer volvió al hotel y descubrió que quienes estuvieron en su plática habían regulado su presión arterial e incluso disminuido algo de su peso. Sus rutinas, según dijeron a la psicóloga, no habían cambiado, pero sí su manera de pensar.

¿Qué verías si viajaras a la velocidad de la luz?



Einstein se hizo a sí mismo esta pregunta cuando tenía 16 años y en su búsqueda de una respuesta desarrolló la teoría de la relatividad.
Velocidad de la luzSegún ella, la velocidad de la luz es una constante universal, por lo tanto, la misma para cualquier observador.
Eso implica que las duraciones y los intervalos de tiempo no son absolutos, sino que varían de acuerdo a cómo los objetos se mueven en relación con otros, así la medida de la velocidad de la luz siempre arroja el mismo resultado.
Luego de la publicación en 1905 de estas asombrosas ideas de Einstein, hubo un extenso debate sobre el impacto visual de estos resultados.
Los argumentos se centraron en si los efectos previstos –como la contracción de las duraciones- podían ser observados, dado que ambos efectos en sí mismos y cualquier intento por observarlos serían afectados por la velocidad de la luz.
Tomó décadas llegar a respuestas definitivas, pero ellas apuntan a que la forma, brillo y color de los objetos son afectados.
Por ejemplo, si un observador caminara por la calle a una velocidad cercana a la de la luz, vería los edificios de ambos lados encorvándose hacia arriba, creando la sensación de ir viajando por un tubo. Entre tanto, hacia adelante se visualizaría blanco brillante mientras hacia atrás todo se desvanecería hacia la oscuridad.


Retiran "candados del amor" de puente romano

Quienes hayan jurado amor eterno en el puente Milvio, sobre el Río Tíber en Roma, deben estar alertas: miles de "candados del amor" han sido retirados con el fin de proteger la antigua estructura en la capital italiana.
Durante años parejas de todo el mundo han decorado el puente con candados que simbolizan su amor eterno.
La tradición fue inspirada por un libro del novelista Federico Moccia en donde una pareja coloca un candado alrededor de un poste y arrojan las llaves en el Río Tíber, un gesto que simboliza a la pareja amándose eternamente.
La idea tuvo éxito y por eso es posible encontrar aglomeraciones de candados en otras ciudades italianas.
Pero ahora la alcaldía de Roma cree que las cerraduras oxidadas están causando daños a la estructura del puente.

¿Tradición o vandalismo?

Esta no es la primera vez que las autoridades italianas intentan acabar con la tradición.
El año pasado, el ayuntamiento comenzó una jornada de extracción de candados después de que fuesen reportadas quejas de residentes, que asociaron el acto con vandalismo.
En 2007, el alcalde de Roma para ese entonces, implementó una multa de US$60 para las parejas que fuesen encontradas colocando candados en el puente.
El corresponsal de la BBC en Roma, Alan Johnston, afirmó que a muchas personas -y turistas, sobre todo- le gustan estas tradiciones y que el escritor ha dejado claro que no se debería interferir con los candados y su significado.


Descuentos en EEUU por no usar el celular

Un restaurante ofrece a sus comensales ir contra la corriente y no sacar fotografías de la comida para publicar en las redes sociales, ni navegar en Internet. A cambio, un 5% menos


En momentos en los que se utiliza el teléfono móvil hasta para sacar fotos a las comidas y subirlas a Instagram u otras plataformas, desde el restaurante Eva, de Beverly Boulevard, Los Ángeles, afirman que la idea es poder disfrutar de un "ambiente limpio".


"No hay nada mejor que ver a dos personas sentadas y conectadas entre sí, y no a través de sus celulares", afirmó el chef del local, Mark Gold, en declaraciones a la radio KPCC, con respecto a la propuesta.

"Nuestro objetivo no es sólo evitar que la gente se distraiga. Queremos que nuestros clientes se sientan como en casa, y queremos que la gente hable en un ambiente sin conexión a Internet", añadió.

El descuento del 5 por ciento sobre el total consumido se realiza a los comensales que dejan su teléfono en la entrada. Hasta el momento, más de la mitad de las personas que asisten se encuentran a tono con la iniciativa.

El año pasado, el restaurante Rogue 24, de Washington DC, había llegado un poco más lejos con las restricciones, y no permitía el uso de celulares ni cámaras de fotos, aunque debió dar marcha atrás por la poca aceptación que tuvo la medida.
 Se envió por correo a su novia: llegó muerto

Hu Seng está enamorado de Li Wang. Pero en el afán de demostrárselo, traicionado por la lentitud del correo chino, perdió la vida por unos minutos. Los médicos se la devolvieron



“No me di cuenta de que iba a tomar tanto tiempo”, admitió Hu en declaraciones que reproduce Daily Mail. “Traté de hacer un agujero en el cartón, pero era demasiado duro y no quería arruinar la sorpresa gritando”, explicó el enamorado.


La idea era que el paquete estuviera sellado y que su traslado y apertura demorara unos 30 minutos, pero los cálculos fallaron: Hu llevaba tres horas encerrado cuando finalmente los empleados arribaron a la oficina de Li, en el centro de una ciudad del sureste de China.



“Si nos hubiera dicho lo que estaba haciendo, no habríamos aceptado hacer el envío”, dijo un vocero de la empresa de correos que realizó el traslado. La caja tenía muy poco aire y ningún hoyo por donde respirar, por lo que Hu no sobrevivió al loco intento. Cuando su novia abrió el paquete, estaba muerto.

De milagro, los médicos llegaron a tiempo para revivirlo. La macabra sorpresa fue registrada por un amigo que lo había ayudado a llevar adelante la idea cerrando la caja con cinta de embalar. Y luego se había ido rumbo a la oficina de Li con la “secreta” misión de grabar en video la apertura del paquete.