August 4, 2017

El vudú dominicano: Realidad de una religión satánica en la tierra de la Virgen de la Altagracia (VIDEO)

El vudú  o vodú o voodún dominicano es una religión sincrética satánica que se originó del vudú practicado en Haití y se mezcló con las tradiciones de la iglesia católica para seguir operando en secreto cuando los esclavos africanos traídos a la isla eran obligados a aceptar la religión católica. Tiene muchos elementos comunes con la santería cubana por lo que también se le denomina santería dominicana, la santería cubana es de origen yoruba y la dominicana de origen dahomeyano, es decir provienen de pueblos diferentes por eso los nombres de los demonios cambian así como la clasificación de los mismos igual que ocurre al compararlas con la religión vodú haitiana. 
Sus seguidores se llaman espiritistas y no suelen realizar frecuentemente sacrificios de animales como lo hacen los del vudú haitiano. En el vudú haitiano predominan los hombres como sacerdotes y en el vudú dominicano las mujeres. Los sacerdotes y sacerdotisas del vodú haitiano tienen un proceso de iniciación más rígido y exigente  que no se da en el vudú dominicano además en el voodún dominicano no hay organización jerárquica sacerdotal y las prácticas son individuales. El vudú rinde culto a “dios” (no es el Dios Omnipotente sino el gobernador de las tinieblas), a los santos de la iglesia católica y a los seres extra-humanos, que reciben el nombre de luases, misterios o canses.Estos seres extra-humanos son demonios.
Los luases o misterios o potestades demoniacas se hallan agrupados en 21 divisiones o jerarquías que vienen a ser como una especie de clanes o familias de demonios, probablemente corresponda a gobernadores (los jefes), principados (dominan territorios, como el caso de las ciudades de San Juan y Elías Piña), potestades (áreas geográficas más pequeñas y familias de curanderos), legiones (los que poseen al practicante).  Este conjunto de luases o espíritus toman posesión del que se rinde a ellos o los invoca y a cambio les  concede dones o poder sobrenatural que van desde la adivinación, poder curativo, hasta la capacidad para asesinar. La persona que es poseída es llamada “caballo” porque es “montada” (poseída) por el misterio o lua o demonios.  Cada santo de los que integran las 21 divisiones tiene una serie de características propias, tales como color, bebida y atributos.  Las divisiones son:
1. División India o del Agua. En esta división encontramos a: Anacaona, Caonabo, Cayacoa, Enriquillo, Guarionex y el Rey del Agua.
2. División de los Ogunes regida por: Ogun Balendyó (San Santiago) con otros luases como: Ogun Badagrí (San Jorge).
3. División de los Guedés que preside el Barón del Cementerio (San Elías) pertenecen: Santa Marta la dominadora (llamada también la Culebra, Lubana y no se corresponde con la Santa Marta católica, Candelo Sedifé (San Carlos Borromeo) y
Guedé Limbó ( San Expedito).
4. División de los Legbá  o Leguá que rige Papa Legbá (San Antonio)
5. División de los Radá que dirige Belié Belcán (San Miguel) con otros luases como: Asaca Dipié (San José), Damballah (San Patricio) entre otros…
6. División de los Petrós regida por Gran Bwá (San Cristóbal) con otros luases como el Gran Toró (San Judas Tadeo).
7. División de las Metresas. Regida por Anaísa Pié (Santa Ana ) y contiene a otras metresas como: Metré Silí (Virgen de la Dolorosa), la Gunguna ( Santa Elena), Rosita Legbá (Santa Rosa de Lima) y la Virgen de la Altagracia (Alailá)
8. División de los Marasás. Los marasás son los mellizos, esta división está presidida por San Damián y San Cosme (mellizos).
Otras divisiones solo mencionadas en los textos consultados pero que no aparecen los luases que las rigen son:
9. División de lo Locós
10. División de los Simbís,
11. División Lucumís
12. División de los Congos
13. División de los Guinés,
14. División de los Ñiñigos,
15. División de los Caés,
16. División de los Danguelés
17. División de los Shuqués
18. División de los Picúes,
19. División de los Difemayos
20. División de los Petifonés.
21. División de los Nagos
Los luases femeninos se llaman Metresas y se distribuyen dentro de las diferentes 21  jerarquías, constituyendo el lado femenino de cada una. El jefe supremo de todas las divisiones es Legbá Manosé sin embargo el más popular es el jefe de la jerarquía  de los Ogunes, Ogún Balenyó. Las 21 divisiones están a su vez clasificadas en tres grupos:
1. División Blanca: Agrupa a los demonios que se asisten sobre el altar. Dentro de esta categoría están : Santa Ana (Anaísa), Patrón Santiago (Ogún Balenyó), Virgen Dolorosa (Metresilí), San Antonio (Papá Legbá), San Carlos Borromeo (Candelo), Santa Elena (La Gunguna), Santa Clara (La Señorita), Virgen de la Candelaria (Candelina).
2. División India o Agua: es aquella en la que los loases o espíritus proceden de los indígenas. Estos loases son del agua, y cuando se manifiestan piden que se les rocíe con agua por la cabeza, se procede a rociarlos, luego piden ron y tabaco. Algunos de ellos son completamente secos como es el caso de Tindjo Alague (San Rafael). En esta división tienen un papel predominante los luases de Anacaona y Caonabo. El Rey del Agua tiene mucho peso en la población de  Elías Piña a la que terriblemente denominana “la tierra de los brujos” (El Señor reprenda a los demonios territoriales de este lugar). “Cada fuente de agua tiene su dueño porque son casas de indios”. “Son muchos reyes del agua, el rey del agua es un indio que vive debajo del agua”.
La División India se coloca en el piso al igual que la División Negra, pero se deben mantener lejos de los otros santos, ya que estas dos divisiones nunca se deben unir. Esto se debe a que a los petroses de la División Negra les gusta la sangre, contrario a los indios.  A los demonios de la División India se les ofrece ron, frutas, café sin endulzar y tabaco. Se acostumbra a prenderles siete velas de diferentes colores y cada santo tiene un color específico.
3. División Negra: Esta división demoníaca  es conocida como  los “Petroses”, son “misterios” violentos y muy  malvados,  que  son utilizados para trabajos de magia negra o sea maleficios. Estos luases se atienden en el piso o en un lugar acondicionado con tierra, comida especial cocida sin sal ni aceite (moro de habichuela negra, cazabe, batata). Dentro de esta categoría se incluyen: San Elías (Barón del Cementerio), San Expedito (Guedé Limbó), Santa Marta (La Dominadora, Ezili Kénwa).
La correspondencia de algunos de los santos con los luases o demonios es la que sigue:
– Adogan Pyé = San Marcos
– Alaila = La Virgen de la Altagracia
– Ana Mambro Pyé= La Dolorosa
– Anaísa Pyé- = Santa Ana
– Bakúlu Baká = San Felipe
– Barón Del Cementerio = San Elías – Barón Sandí = San Gerardo
– Belié Belcán = San Miguel
– Cachita = Nuestra Señora de la Caridad
– Candelina = Nuestra Señora de la Candelaria
– Candelo Cedifé = San Carlos Borromeo
– Centinela = San Sebastián
– Clemencina = Santa Eulalia
– Clementina = La Virgen Milagrosa
– Damballah = San Patricio – Dili
– Danto Piel = Santa Rosa de Lima
– El Barón del Cementerio = San Elías
– Ezili Danthó = Santa Bárbara Africana
– Ezili Ailá (Alaíla) = Nuestra Señora de la Alta Gracia
– Ezili Kénwa = Santa Martha
– Filomena Lubana = Santa Martha La Dominadora
– Gran Bwa = San Judas, San Cristóbal
– Gran Solié = San Nicolás del Sol, San Nicolás de Bari
– Gran Toro (Toroliza) = Cristo de las Buenas Esperanzas
– Gunguna = Santa Elena
– Guedelia Lagcua = Santa Marta
– Gutapie Anfinido = San Judas Tadeo
– Jan Ferro = San Marcos de León
– Jan Bakéo = San Pedro
– Kriminelo (Jan Kriminel) = San Sebastián, San Pancracio
– La Señorita = Santa Clara
– Legba Carfó = San Antonio de Padua
– Legba Manosé = San Antonio Abad
– Ofelia Balendjo = La Virgen de las Mercedes
– Metresilí-La Dolorosa
– Ogún Balendjo = San Santiago
– Ogún Batalá = San Martín de los Caballeros
– Ogún Fegai = San Jorge
– Ogun Badagrig = San Jorge
– Ogun Panamá = San Wenceslao
– Papá Legbá-San Antonio
– Barón Sandí = San Gerardo
– Piel básica = San Pedro
– Polizón Fronté  San Emilio
– Rosita Legba = Santa Rosa de Portugal
– Tinyó Alaué= San Rafael
En el culto vuduista se usan ciertos objetos, tales como la maraca, la campanita, el jarro divisional, los pañuelos, las banderas, los tambores, el pito o silbato porque se usan los sonidos junto con olores específicos como el del alcohol para preparar al medium o caballo para entrar en trance. La música, la danza y la posesión mediúmnica, son elementos esenciales del ritual vuduista o santero dominicano.
Anaisa Pyé (santa Ana)  es una potestad demoníaca muy popular, en República Dominicana le celebran fiesta es el 26 de Julio. Es la pareja de trabajo de Belié Belcan , en todo altar de voodún dominicano se coloca la imagen de Santa Ana al lado de la de San Miguel Arcangel (Belié Belcán). Para los Dominicanos, ella es la Reina del amor. La invocan para los problemas amorosos y hogareños. La poseída por esta deidad se perfuma de pies a cabeza, usa ropas vistosas, ríe a carcajadas, baila, coquetea, fuma y bebe cerveza en copa y luego que hace esto la consultan.
Belié Belcán es también  uno de los más populares, está representado por San Miguel Arcángel porque supuestamente “pisa” al demonio, en realidad se trata de una potestad demoníaca que por tener mayor rango o jerarquía que otros demonios, desaloja a estos para que algunos de los demonios de esta potestad tomen posesión de la persona que dice proteger o resguardar. Los dominicanos que creen en el voodún le atribuyen la defensa de la verdad y justicia y de todo lo que está bien, a la vez que protege de los enemigos. Se le describe como un hombre muy viejo y “chiquito”, cojo de la pierna derecha,  de voz suave, pausada  y cordial, que “porta” un machete en una mano y algunos dicen que una cadena gruesa en la otra. También lo creen protector de niños, no tolera insubordinaciones y es violento ante el fallo de sus servidores.  Se manifiesta con una “fula” (pañuelo) verde en la cabeza y una roja en el pecho. Lo atienden o sirven con tabaco y “tafiá” (ron). Le celebran fiesta el   29 de septiembre mediante un festejo que se hace con “palos”, cánticos y  abundante carne de chivo. Al manifestarse, los presentes le dicen: “Bon sua” (Bonsoir: buenas tardes o buenas noches),  a lo que él responde: “Bon sua a la societé” (Bonsoir la société , se expresan en creol por  los orígenes haitianos de esta práctica) y luego de esto el medium está listo para las “consultas”. Lo usan en trabajos poderosos combinado con otros misterios o potestades demoniacas como Candelo o Anaisa Pye. Lo usan también para hacer revocaciones, esto es para devolver demonios a quien los envía.
CONSECUENCIAS PARA EL PUEBLO DOMINICANO
El vodú ha permeado las creencias religiosas y aún las prácticas sanitarias y sociales de los dominicanos especialmente en los estratos medios e inferiores. Esto se observa en las festividades populares, cantos, bailes, semana santa y el peso social que tienen pues son tenidos en cuenta dentro de las actividades sociales para consultar diferentes tipos de asuntos, desde la necesidad de conseguir marido hasta la cura de enfermedades. Además dentro de la población se han abierto tantas puertas a las posesiones y ataques demoníacos por el uso de la tradición vodú e idólatra que es normal oir que alguien tiene “mal de ojo” o fue “chupado por brujas”. También se observa la herencia de maldición de la práctica mediúmnica y de posesión demoníaca que hace que por ejemplo la práctica espiritista o de curanderos se transmita familiarmente. Según una investigación hecha en República Dominicana se determinó que los curanderos y las curanderas se han iniciado en esta labor por dos vías:
a) A partir de sueños donde reciben información sobre “su misión”. “Dios me dio el poder y la libertad, cuando recibo un enfermo cojo de una vez y llamo a la luz de nacimiento de esa persona y veo en la luz el quebranto que tiene y ahí veo el tratamiento que lleva”.
b) Sostenimiento de una práctica familiar que se reproduce en las distintas generaciones. “Mi abuela hacia curaciones y tenia su altar, yo heredé ese poder, ella me lo decía pero yo no lo quería creer hasta que tuve una revelación”.
El problema para un pueblo o nación que practica la idolatría, la brujería, hechicería, magia (negra o blanca) es que desatan la ira de Dios y la nación es llevada a la violencia, pobreza, dificultad para progresar, gobiernos injustos y ser dominados o explotados por otros pueblos.

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